Confidencialidad, paso a paso
En una consulta, saber quién pide cita ya es información delicada. Por eso los teléfonos salen ocultos en los listados, cada papel ve solo sus pantallas y en el panel las conversaciones se leen, pero se contestan en la bandeja, que comprueba el permiso de quien escribe.
Las notas privadas de la bandeja no llegan al agente, y el modelo de IA trabaja dentro de la Unión Europea. El resto de medidas está en seguridad.
