Saltar al contenido
Aipiter, inicioPedir una demo

Cortes, color, uñas y cabina

Software para peluquerías que contesta el WhatsApp mientras atiendes.

Mientras tienes las manos ocupadas, el agente contesta precios y horarios con tu carta de servicios y deja la cita lista para que la clienta la confirme.

Peluquerías y estética

  • Huecos a la medida de cada servicio
  • Cada profesional, con su horario
  • La carta, siempre al día
  • Citas que decide el salón

Qué hace Aipiter en una peluquería o un centro de estética

Aipiter junta el WhatsApp del salón con una carta de servicios con precio y duración y con el horario de cada profesional o cabina. El agente de IA contesta lo publicado, ofrece huecos de la duración del servicio y prepara la cita; cuando la clienta pulsa el botón, entra en la agenda con su hueco ocupado. Cada clienta tiene su ficha con sus citas y sus conversaciones.

Jornada en el salón

Las manos en el tinte, el WhatsApp atendido.

Un día en un salón con dos peluqueras y una cabina de estética, hora a hora.

  1. Tres citas de madrugada

    Al abrir, recepción encuentra un corte, un tinte y una limpieza facial pedidos por la noche, cada uno con la duración de su servicio, y escribe a cada clienta desde Conversaciones para confirmárselos.

  2. Cuánto cuesta un alisado

    Mientras peinas, una clienta pregunta el precio. El agente se lo da tal como está en la carta y le ofrece dos horas en las que cabe el servicio entero.

  3. Del viernes al sábado

    Otra clienta quiere mover su cita. El agente localiza la que tenía, le propone el sábado y, cuando pulsa Confirmar, el hueco del viernes vuelve a quedar libre.

  4. Un color que no gustó

    Una clienta escribe molesta por el tinte de la semana pasada. Es una reclamación: el agente responde que la atenderá el equipo y la dueña del salón coge la conversación.

  5. Con la persiana bajada

    Alguien pregunta por el domingo. Ninguna profesional abre ese día, así que no hay huecos y el agente le ofrece el sábado por la mañana.

  6. La primera de mañana

    Entra una solicitud para las nueve del día siguiente. Su hueco ya no se ofrece a nadie más y recepción la revisará al llegar.

Lo que más tiempo quita en un salón, resuelto en el panel.

Seis tareas que hoy ocupan a recepción entre cliente y cliente, junto a la parte de Aipiter que se encarga.

  • Huecos a la medida de cada servicio

    Cada servicio de la carta lleva su «Duración de la visita» y, si quieres, un margen antes o después para recoger y preparar el puesto. Un tinte de dos horas ofrece huecos de dos horas, y una manicura, los suyos.

  • Cada profesional, con su horario

    Cada peluquera, esteticista o cabina es un recurso que abre a sus horas, día por día. Si alguien no trabaja los lunes, el agente no ofrece los lunes con ella. Cada servicio va unido a su recurso principal, así que una limpieza facial se ofrece en la cabina y no en el sillón de corte.

  • La carta, siempre al día

    Los precios y las duraciones que da el agente salen de la carta publicada. Un servicio nuevo se prepara en borrador y se publica cuando está listo. El que ya no haces se retira con «Retirar ahora» y su motivo, y deja de ofrecerse en ese momento.

  • Citas que decide el salón

    La clienta da el visto bueno pulsando Confirmar y la cita entra como «Pendiente de confirmar», con su hueco ya ocupado. Después, recepción se la confirma con un mensaje. El recorrido completo, con cambios y anulaciones, tiene su página: citas y reservas.

  • Clientas con historial

    La ficha de cada clienta reúne sus citas, con su estado, y los chats en los que se pidieron. Su nombre y su idioma, si los dice en el chat, los apunta el propio agente; en las listas, su teléfono sale oculto. Todo se guarda en el CRM, sin libreta de clientas aparte.

  • Reclamaciones con nombre propio

    Una queja, una devolución o una petición de hablar con alguien pasan al equipo con la conversación entera y un resumen de lo que ha contado la clienta. Si hay que compensar algo, lo decide una persona. Cómo se reparte recepción esos chats: atención al cliente.

Primer día

Del primer día a la rutina.

Una puesta a punto contigo y dos pasos que se repiten con cada clienta.

  1. Carta y equipo

    Pasamos a Aipiter tus servicios con precio y duración, y a cada profesional o cabina con su horario.

  2. Las clientas escriben

    El agente contesta precios y horarios, ofrece los huecos que caben y deja la cita preparada para que la clienta la acepte.

  3. Recepción confirma

    Cada cita aparece en la agenda con su hueco reservado, y recepción escribe a cada clienta para confirmársela.

Peluquería y estética con las mismas piezas

Una peluquería y un centro de estética reservan igual: servicios con duración, profesionales con horario y clientas que escriben por WhatsApp. Lo que cambia son los servicios y su tiempo.

En estética, los tratamientos suelen ser más largos y se hacen en cabina. Cada cabina puede ser un recurso con su horario, y cada tratamiento, un servicio con su duración y sus márgenes.

Tu terminal de cobro sigue igual

Aipiter no hace de caja: si ya tienes un programa de cobro o un datáfono, sigue como está, y las facturas salen de tu programa de facturación, conectado por integraciones.

Aipiter actúa antes del cobro: en cómo llegan las citas, cómo se responden las preguntas y cómo sabe recepción quién viene hoy.

Las clientas de siempre

Un salón vive de quien repite. Cuando una clienta vuelve a escribir, su ficha ya tiene las citas anteriores y los mensajes que las acompañaron.

El agente le responde en su idioma, castellano o catalán, y si le dice en cuál prefiere que le hablen, queda guardado en su ficha para todo el equipo.

Barberías: cada sillón con su agenda

En una barbería, cada barbero tiene su horario y su gente de siempre. Las citas se reservan con la duración de cada servicio (corte, barba o las dos cosas) y con quien lo hace, y el asistente contesta por WhatsApp qué hora queda y el precio de lo que tienes publicado.

Si alguien anula, esa hora se ofrece primero a quien tenía cita más tarde, con un plazo para decidir, y el recordatorio del día antes evita que el sillón se quede vacío.

Lo que preguntan los salones

¿Es un software de citas para peluquerías?

Para las citas que llegan por WhatsApp, sí: el agente ofrece huecos según la duración del servicio y el horario de cada profesional, y la cita entra en la agenda para que recepción la confirme.

¿Contesta el teléfono del salón?

Sí, con el agente de voz: mientras estás con una clienta, coge la llamada, da precios y huecos de la carta y deja la cita para que recepción la confirme. Lo que pidió cada clienta queda apuntado en su conversación, sin grabar la llamada.

¿Respeta lo que dura cada servicio?

Sí. Cada servicio tiene su duración y sus márgenes, y los huecos que se ofrecen tienen ese tamaño.

¿Puedo poner un horario por profesional?

Sí. Cada profesional o cabina tiene su propio horario por días, y los huecos salen de ahí.

¿La cita se confirma sola?

No. Entra como «Pendiente de confirmar», con su hueco ocupado, y la confirmación se la da a la clienta alguien del salón, escribiéndole desde su conversación.

¿Se le recuerda la cita a la clienta?

Sí: los recordatorios de citas le llegan por WhatsApp antes de la cita, con un mensaje que Meta ha aprobado. Si escribe para preguntar a qué hora iba, el agente mira su cita y se lo dice.

¿Sirve para un centro de estética?

Sí. Los tratamientos son servicios con su duración y las cabinas, recursos con su horario, igual que los sillones de una peluquería.

Tráenos tu carta de servicios.

Te enseñamos cómo quedarían tus servicios, tus profesionales y tu agenda en Aipiter, con citas como las de tu salón.

Pedir una demo

hola@aipiter.com